Microbiota, las emociones más allá de las flores de Bach

Por Pilar Casanovas Aguilar

Son más ellas que nosotras, se encuentran en todas partes y aunque no las veamos dominan nuestras vidas…

¿Quiénes son?… Sí… seguro que estás pensando en esos billones de bacterias que conforman nuestra microbiota y de las que en la actualidad se oye tanto hablar. Pero… ¿por qué ahora hablar tanto de bacterias?

La Ciencia y los avances tecnológicos cada día nos permiten conocerlas mejor, y descubrir su implicación en la salud, y su impacto y contribución en la enfermedad cuando estas bacterias no están bien. Se encuentran en superficies tanto internas como externas de nuestro organismo y no están solas, sino que también tenemos virus, hongos y otros microorganismos aunque no han sido todavía estudiados con la misma profundidad que se ha hecho y se sigue haciendo con las bacterias.

El camino por recorrer para conocer todos estos microbios es largo y apasionante y queda mucho por hacer. A día de hoy, sabemos de la implicación de estas bacterias en más de 300 enfermedades, pero ya hace muchos siglos que Hipócrates, padre de la medicina moderna, tuvo claro que toda enfermedad empieza en el intestino; y el Dr. Edward Bach, en el siglo pasado, antes de crear su sistema floral ya investigó sobre bacterias intestinales, se refirió a la toxemia intestinal y creó los 7 nosodes de Bach a partir de los cuales nacerían después los 7 grupos florales del sistema Bach.

El papel protagonista de la microbiota en la salud y la enfermedad no es porque sí.

Realmente cumple funciones importan- tísimas en nuestro organismo como la de participar en la digestión de los alimentos, proteger los epitelios y modular la respuesta del sistema inmunitario con el que mantiene un diálogo permanente.

También mantiene una comunicación bidireccional con los otros sistemas de nuestro organismo como son el sistema endocrino y el sistema nervioso; es por lo que en la actualidad oímos hablar y hablamos tanto del eje microbiota-intestino- cerebro.

La ciencia ha demostrado que las bacterias de nuestro intestino contribuyen a nuestro bienestar mental y al equilibrio de nuestras emociones; si nuestro sistema digestivo está irritado e inflamado, nuestro sistema nervioso no podrá estar en calma, sino que también estará alterado. En consecuencia, además de equilibrar nuestras emociones con flores de Bach debemos hacer una mirada a nuestro intestino y plantearnos como se encuentra nuestra microbiota intestinal; como la cuidamos o como la alteramos con nuestro estilo de vida. ¿Me alimento y alimento mi microbiota de forma saludable? ¿Llevo una vida activa o una vida sedentaria? ¿Respeto los ritmos circadianos? ¿Mi sueño es de calidad? Todos estos factores impactan en la microbiota y en consecuencia en la salud, sea física, mental o emocional. En definitiva, cuida tu microbiota y ella cuidará de tu salud y bienestar.

 

Por Pilar Casanovas Aguilar, farmacéutica, especializada en Micronutrición, Fitoterapia y Homeopatia. Máster en Microbiota, probióticos y prebióticos. Practitioner BFRP y trainer acreditada por el Centro Bach de Inglaterra.

Conóce más sobre este tema en la 3a Jornada VadeBach

Barcelona, sábado 22 noviembre 2025

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